Cada mujer tiene una rutina de belleza diaria que le ayuda a mantener
su piel hermosa, lozana y bien cuidada, además de libre de impurezas y
de restos de maquillaje que contribuyen a retardar la aparición de los
signos de la edad.
Debido a la falta de tiempo, muchas mujeres dejamos de lado la
limpieza del rostro particularmente a la noche. Pero es importante saber
que durante el día nuestro rostro acumula impurezas y aunque no nos
maquillemos es importante limpiar nuestro rostro tanto por la mañana
como por la noche con una leche limpiadora o un gel limpiador específico
para nuestro tipo de piel. No se deben usar jabones convencionales para
la limpieza del rostro porque resecan la piel y no disponen de un Ph
adecuado para el rostro, algo que puede ocasionar un envejecimiento
prematuro.
También se pueden utilizar desmaquilladores naturales como por ejemplo el aceite de oliva extra-virgen, que
además de limpiar el rostro y los ojos en profundidad humecta la piel.
Sin embargo, no es recomendable utilizar el aceite si tienes la piel
grasa, aunque si lo haces es importante retirarlo muy bien de tu rostro
después de aplicarlo. Al limpiar el rostro por la mañana antes de
maquillarte verás cómo el maquillaje se adhiere mucho mejor y lucirás
impecable durante todo el día.
También es importante que una o dos veces a la semana realices una exfoliación para
retirar todas las células muertas y favorecer la oxigenación celular.
Además, debes recordar que si tienes el cutis graso no debes limpiar tu
rostro más de dos veces al día. Esta medida aumentaría la producción de
grasa en el rostro.
Tonificación
Luego de limpiar en profundidad tu rostro los poros de la piel pueden
quedar abiertos. Por esta razón es importante cerrarlos utilizando
tonificadores y astringentes que refrescan y tonifican la piel, a la vez
que eliminan los residuos. Los tónicos generalmente contienen
sustancias antisépticas, extractos vegetales y aceites esenciales, por
lo que no deben aplicarse sobre la piel si no está completamente limpia.
Finalmente hay que mencionar que también existen productos naturales
que además de ser de gran ayuda son bastante económicos, uno de ellos es
el agua de rosas, que se recomienda como tónico para cualquier tipo de
piel.
Hidratación
Al igual que la limpieza facial es importante para la piel, la
hidratación también resulta fundamental para consentirla. Recuerda que
debes elegir productos específicos para tu tipo de piel. Si tu piel es
grasa deberás ser muy cuidadosa, ya que si usas una crema con aceites el
maquillaje terminará corriéndose durante el día.
Para combatir las arrugas y los radicales libres deberás elegir una
crema de día que contenga antioxidantes, vitamina C y ácido hialurónico,
mientras que para la noche deberás optar por las cremas que contengan
ácido retinoico o ácido glicólico, ya que estas sustancias aceleran los
procesos de regeneración celular.
Protección solar
Muchas mujeres creen que el protector solar tan sólo
se debe usar en el verano, concretamente cuando los rayos de sol son
más fuertes, pero esto no debe ser así. Tanto en verano como en invierno
es importante que apliques el protector solar o cremas con filtros
solares. El foto-envejecimiento es el que produce el 80% de las arrugas
que aparecen en la edad madura, además de causar cáncer de piel.
Cuidados con los labios y los ojos
Los labios y los ojos son especialmente sensibles. Los labios tienden
a resecarse con facilidad y por ello es bueno humectarlos durante el
día con labiales o cremas ricas en vitamina E y retinol. Y la piel del
contorno de los ojos es muy delicada y está sometida al
constante movimiento de los párpados y a la sequedad que provoca el
maquillaje y la acción de los rayos ultravioleta.
Utiliza una loción para la zona de los ojos rica en colágeno, ya que
renueva las estructuras dañadas y nutre la piel en profundidad. La
vitamina C es un poderoso antioxidante y la cafeína estimula la
microcirculación, por lo que deberás elegir productos que contengan
estos ingredientes. Aplícalos en la mañana y en noche con suaves
movimientos circulares y ligeros golpecitos con los dedos para favorecer
la circulación de la sangre. Lo más recomendable es que acudas a un
especialista para que él te indique cuál es la mejor opción para tu tipo
de piel.
Crea rutinas semanales
Es importante seguir un orden a la hora de tu rutina de belleza:
Mascarilla: Aplícate una mascarilla una ó dos veces por semana para regenerar tu rostro.
Exfoliación: Exfolia y limpia en profundidad tu piel una vez por semana.
Mascarilla del cabello: Cuida tu cabello con una mascarilla una ó dos veces por semana.
Retoques: Retoca tu manicura y pedicura una vez por semana.
Exfoliación: Exfolia y limpia en profundidad tu piel una vez por semana.
Mascarilla del cabello: Cuida tu cabello con una mascarilla una ó dos veces por semana.
Retoques: Retoca tu manicura y pedicura una vez por semana.
Crea rutinas mensuales
Estas rutinas pueden variar dependiendo de tus necesidades y presupuesto, pero es importante que las pongas en práctica.
Peluquería: Acude a la peluquería una vez al mes para recortarte las puntas.
Limpieza: Sométete a una limpieza del rostro profesional (puede ser cada 6 meses)
Depilación: Depílate las cejas, la zona del bigote, las piernas y bikini.
Limpieza: Sométete a una limpieza del rostro profesional (puede ser cada 6 meses)
Depilación: Depílate las cejas, la zona del bigote, las piernas y bikini.
Limpia tu neceser
Si pones en orden tu neceser será más fácil que luego encuentres todo lo que necesitas para maquillarte y cuidar de tu piel.
Nada caducado: Asegúrate de que tus productos de belleza no estén caducados.
Todo limpio: Limpia tus pinceles y brochas. Lava con champú y un poco de acondicionador las brochas de pelo natural y únicamente con champú las de pelo sintético.
Saca punta a tus lápices y limpia tu rizador. Si mantienes el orden lograrás maquillarte con mayor rapidez.
Regla de oro: Recuerda que una buena alimentación, beber dos litros de agua diarios y un buen descanso (6-8 horas de sueño) son una bendición para tu piel y salud.
Todo limpio: Limpia tus pinceles y brochas. Lava con champú y un poco de acondicionador las brochas de pelo natural y únicamente con champú las de pelo sintético.
Saca punta a tus lápices y limpia tu rizador. Si mantienes el orden lograrás maquillarte con mayor rapidez.
Regla de oro: Recuerda que una buena alimentación, beber dos litros de agua diarios y un buen descanso (6-8 horas de sueño) son una bendición para tu piel y salud.
