El verano ya llegó y la fiesta de las calorías... comenzó. Aunque
juremos y perjuremos que nos hemos pasado el verano comiendo ensaladas y
gazpacho, lo cierto es que son pocas las personas que se privan de
algunas de estas bombas calóricas. Identifica sus efectos y sus posibles
sustitutos o sustitutas y así podrás tener datos para mantenerlas
alejadas de tu dieta veraniega.
1. Helados. Son ricos en grasas y azúcares y aunque compremos un bote creyendo que solo vamos a probar una cucharada, al final acabamos comiendo mucho más.
La solución: Cambiarlo por el yogur helado que ha llegado a España para quedarse. Casi en cualquier ciudad puedes encontrar puestos en los que podrás comprar este postre, mucho menos calórico que los helados originales. Y si no lo encuentras, también podrás hacerlo en casa.
2. Cócteles tropicales como la piña colada. Son frescos y riquísimos pero engordan. Hasta 600 calorías puede aportarte una piña colada.
La solución: Si te gusta mucho y no quieres renunciar del todo hazte una versión más Light en casa con un chupito de ron y zumo de piña natural, leche de coco y hielo. Con esta versión te quedarás en 175 calorías aproximadamente.
3. Bebidas y zumos muy azucarados. En verano solemos tomar más refrescos y bebidas frías, pero algunas contienen demasiado azúcar y potenciadores artificiales del sabor.
La solución es una vez más el DIY (Do it Yourself). Hazte los zumos en casa con frutas naturales y controla el azúcar.
4. Palomitas de maíz. Vemos más pelis en casa y vamos al cine de verano. Siempre puede caer el bol gigante de palomitas. Están buenísimas pero son muy calóricas. No es el peor de los alimentos (son peores los nachos o las patatas fritas) pero tampoco es la opción más eficaz si pretendemos perder peso.
La solución: Aunque siempre se aconseja no picar entre horas, si adoras las palomitas siempre puedes intentar apostar por algún otro snack más ligero.
Somos conscientes de que en verano apetece salir de casa y que los planes DIY no se llevan bien con el terraceo del que nos gusta disfrutar en verano. En ese caso, aceptemos entonces que algo de peso acabaremos cogiendo al final de la temporada.
